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Historia real

"Me enteré de que estaba en ASNEF cuando intenté alquilar un piso después del divorcio"

7 min de lectura · junio 2026

Ana tiene 44 años y es profesora de instituto en Sevilla. Hace año y medio firmó el divorcio después de una separación complicada. Con los papeles en la mano, lo primero que quería hacer era empezar de cero: buscar un piso de alquiler, salir de casa de su madre donde había estado viviendo temporalmente, y reconstruir su vida.

Encontró un piso que le gustaba. El propietario le pidió, como es habitual, la documentación estándar: nóminas, contrato de trabajo, y un informe de solvencia. Ella entregó todo. Tres días después el propietario la llamó para decirle que lo sentía mucho, pero que finalmente iba a alquilárselo a otro inquilino.

Ana lo aceptó. Buscó otro piso. La misma historia. Y otra vez.

"Al tercer rechazo ya sabía que algo estaba pasando"

Tres pisos. Tres rechazos. Ana tenía trabajo fijo, nómina estable, buenas referencias. No había ningún motivo evidente. Uno de los propietarios, al final, le dijo la verdad con cierta delicadeza: había salido algo en la consulta de solvencia.

"Fue un momento raro. Por un lado gracias por decírmelo, y por otro no me lo podía creer. Yo no tenía deudas. Siempre he pagado todo. No entendía de dónde podía salir eso."

Consultó ASNEF esa misma tarde. Apareció su nombre vinculado a una deuda de casi 900 euros con un banco. El banco era el mismo con el que su exmarido tenía un préstamo personal que habían pedido juntos años atrás para una reforma de la vivienda familiar. Ana no recordaba haber firmado nada de ese préstamo — ella no había sido titular, sino avalista. Y al parecer, cuando él dejó de pagar, la incluyeron a ella también.

Lo que nadie le explicó

Durante el proceso de divorcio, su abogado le gestionó la separación de bienes y la liquidación del matrimonio. Pero nadie le había dicho que ese préstamo, del que ella era avalista, podía seguir afectándole. Tampoco el banco se había puesto en contacto con ella directamente antes de incluirla en el fichero.

"Lo que me dolió fue que nadie me avisó. Ni mi abogado del divorcio que me lo advirtiera, ni el banco que me llamara antes de meterme en esa lista. Me enteré buscando piso, que es el peor momento posible."

La situación tenía dos capas. Primero, la cuestión de si el banco había cumplido con su obligación de notificarla antes de incluirla — que no lo había hecho. Y segundo, si como avalista la responsabilidad era directamente exigible a ella en ese momento, que también era discutible porque el banco no había agotado las vías de reclamación contra el titular principal.

Tres meses hasta resolverlo

Ana presentó una reclamación formal. El proceso no fue instantáneo — tardó algo más de tres meses desde que empezó hasta que recibió la resolución — pero el resultado fue claro. La inclusión había sido irregular. El banco la eliminó del fichero y acordaron una indemnización de 2.200 euros.

Para entonces Ana ya había encontrado piso — a través de un familiar que le avaló personalmente mientras se resolvía la situación. Pero los tres rechazos estaban documentados: los mensajes de los propietarios, los informes que le habían pedido. Todo eso quedó reflejado en la reclamación como daño concreto.

"No era el dinero lo que me importaba, era limpiar mi nombre. Que no apareciera eso. Cuando me confirmaron que ya no estaba en el fichero, fue un alivio enorme. Podía empezar de verdad."

Lo que Ana recomienda ahora

Si estás en proceso de separación o divorcio, revisa todos los contratos que tengas firmados conjuntamente — no solo los préstamos titulares, sino también los avales y las garantías. Y cuando se firme el convenio regulador, asegúrate de que queda claro quién asume cada deuda y con qué consecuencias para el otro en caso de impago.

El divorcio no cancela automáticamente tus obligaciones como avalista. Si tu ex tiene deudas en las que tú firmaste como aval o cotitular, esas deudas pueden llegar a tu nombre aunque el convenio de divorcio diga otra cosa — el banco no está vinculado por ese acuerdo interno entre las partes.

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